La enfermedad que erosiona en tu cerebro se ve afectada por la comida que comes

La enfermedad de Alzheimer es la causa más común de demencia en nuestra población que envejece y su incidencia ha seguido aumentando en las últimas décadas.

Esta enfermedad es particularmente problemática porque, aunque hay evidencia para mostrar qué cambios patológicos en el el cerebro está asociado con el proceso de la enfermedad, hay algunas dudas sobre la causa real de esta terrible enfermedad.

Actualmente, no hay tratamientos disponibles que puedan revertir los cambios observados en los cerebros de los pacientes de Alzheimer.

Sin embargo, hay evidencia actual que indica que se han encontrado varios productos químicos asociados con un aumento en el proceso inflamatorio en los cerebros de pacientes que padecen la enfermedad de Alzheimer.

Estos productos químicos proinflamatorios también se han atribuido a niveles más altos de estrés oxidativo inducidos por excesiva generación de radicales libres dentro del cerebro.

Otra investigación publicada ha indicado que el proceso patológico Las enfermedades como la enfermedad cardíaca, la diabetes y el síndrome metabólico han mostrado niveles más altos de inflamación dentro del cerebro. Esta reacción inflamatoria dentro del cerebro es muy apreciada dentro de los vasos sanguíneos que viajan dentro del cerebro.

Estos pequeños vasos sanguíneos son importantes en la función de las células cerebrales. Las células sensibles que recubren estas pequeñas arterias conocidas como endotelio pueden dañarse y filtrar radicales libres y químicos proinflamatorios que pueden causar daño a las células cerebrales.

De la misma manera que los alimentos pueden reducir la inflamación en condiciones como enfermedades cardíacas y diabetes, también pueden hacer lo mismo en el cerebro por mecanismos idénticos. En mi opinión, ¡lo que es bueno para su corazón y sus vasos sanguíneos es igualmente bueno para su cerebro!

Se recomienda cualquier programa nutricional que se centre en el consumo de alimentos que contienen cantidades generosas de compuestos para combatir la inflamación. La dieta mediterránea contiene grandes cantidades de vegetales y frutas de hoja verde o de color, proporcionando una rica fuente de antioxidantes. La dieta también contiene cereales integrales y legumbres como el arroz y los frijoles, que pueden mantener los niveles bajos de azúcar en la sangre y de insulina. Estos alimentos disminuirán la respuesta inflamatoria y absorberán los radicales libres.

La dieta mediterránea también contiene cantidades generosas de pescado y mariscos que contienen los ácidos grasos omega-3. Estos tipos de grasas pueden reducir la inflamación dentro de las arterias pequeñas del cerebro y mejorar la función endotelial, reducir la formación de coágulos sanguíneos y mejorar el flujo sanguíneo en el cerebro.

Estas grasas esenciales también pueden mejorar la sensibilidad a la insulina y mantener regulado el azúcar en la sangre. En este sentido, las grasas omega pueden mantener baja la inflamación en todo el cuerpo y mejorar la función de las células cerebrales.

Este estilo de alimentación está asociado con el mayor consumo de nueces, aceite de oliva virgen extra, aguacate y vino tinto.

Estos alimentos saludables no solo son una fuente importante de las grasas omega-9 necesarias para la reducción de la presión arterial, el colesterol y los niveles de inflamación, sino que también proporcionan fitoquímicos como resveratrol y oleocantal que tienen propiedades antioxidantes y antiinflamatorias muy potentes. [19659002] Estos químicos pueden tener el mismo efecto en el cerebro que en otros sistemas de órganos y podrían ser muy útiles para evitar enfermedades crónicas como la enfermedad cardíaca y el Alzheimer que comparten muchos rasgos similares.


Fuentes:
Hsieh, HL, et al., "Papel de la señalización redox en la neuroinflamación y las enfermedades neurodegenerativas", Biomed Res Int 2013; 2013: 484613.
Macchi, B., et al., "Inflamación y muerte celular programada en la enfermedad de Alzheimer: Comparación del sistema nervioso central y la sangre periférica", Mol Neurobiol . 21 de enero de 2014.
Fung, A., et al., "Inflamación del sistema nervioso central en condiciones relacionadas con la enfermedad: perspectivas mecánicas", Brain Res . Marzo de 2012; 1446: 144-55.
Grammas, P., "Disfunción neurovascular, inflamación y activación endotelial: implicaciones para la patogénesis de la enfermedad de Alzheimer", J Neuroinflamación . 25 de marzo de 2011; 8:26.
Cudaback, E., et al., "Implicaciones terapéuticas de la ruta de la prostaglandina en la enfermedad de Alzheimer", Biochem Pharmacol . 13 de enero de 2014.

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